domingo, 8 de septiembre de 2013

La Literatura y el enfoque sistémico del estilo literario(1).

Por Gonzalo Pantigoso Layza.

A lo largo de todo este tiempo, connotados escritores y estudiosos han dado diferentes conceptos de lo que es la literatura. En esta oportunidad, vamos a abordar la literatura desde una óptica pedagógica, ya que nuestra intencionalidad es ofrecer la razones el por qué ella es importante en la formación de los alumnos.
Así mismo, la definición de lo que es el estilo literario ha sido tratado de manera prolija. Aquí intentaremos una nueva concepción, que nos aparta de esa visión monolítica de pensar que el lenguaje es el estilo del escritor.

A. CONCEPTO DE LITERATURA
La literatura es un proceso y una manifestación que usa la palabra con una finalidad artística y que otorga una forma de conocimiento del mundo y una sensibilidad humana, social y estética.
El carácter procesal de la literatura se manifiesta de dos maneras, en primer lugar, de manera interna, el escritor, en base a una experiencia vital, es “crispado espiritualmente” por sus emociones, pensamientos, anhelos, sentimientos y rebeliones, y siente la necesidad de representar en forma contra su apreciación, su conocimiento, su reflexión, sus sentimientos sobre aquello que lo ha perturbado y que pertenece al mundo físico y social en que está inmerso. De igual manera, la literatura es proceso, por cuanto el autor tiene que configurar concretamente una serie de etapas de plasmación creativa, con el pensamiento, intuición, imaginación y fantasía en la concretización de la obra literaria.

La literatura es manifestación porque se concretiza como una comunicación que parte de la interioridad del escritor, inmerso o determinado por una realidad circundante, y se dirige a un público que conforma otra realidad, atravesando otro espacio, un tiempo y una ideología determinada, convirtiéndose en un legado expresivo de la humanidad y una fuente de suma importancia para el conocimiento cultural.
Es así como a la literatura la podemos valorar por los siguientes atributos:

·         Es producto de la socialización, dado que el escritor ha sido influido por las relaciones imperantes de una determinada época y sociedad.
·         Es un contenido ideológico porque expresa el pensamiento, las ideas, las creencias, los valores de una sociedad de una determinada época.
·         Es un medio de comunicación social, puesto que sirve de enlace entre autor y lector y cuyo contenido tiene que ver con la función formativa del lector. ·         Es una fuente de conocimiento que permite al hombre adueñarse de experiencias indirectas las cuales le otorgan una mayor visión de su realidad.

B.EL ESTILO LITERARIO:
Teniendo como base los lineamientos teóricos planteados por Cortázar en su conocido texto “Algunos aspectos del cuento”, planteamos que el estilo literario es la manera personal como el escritor hace uso de su capacidad creativa, su capacidad lingüística y su capacidad técnica en la plasmación de una creación literaria.
Estas tres capacidades están interrelacionadas y todas ellas tienen la misma jerarquía y valor.

1. LA CAPACIDAD CREADORA:
Esta capacidad está relacionada con el nivel de sensibilidad y de imaginación que posee el escritor para trasvasar los contenidos subjetivos a un plano objetivo de manera estética. Para concretar una creación literaria, el autor recurre a su experiencia adquirida de manera directa o indirecta. Cuanto más cúmulo de experiencia tenga el autor, tendrá más posibilidades de tratar creadoramente un tema.
La capacidad creadora no es la misma en todos los escritores Cada uno ejerce su propia inventiva conjugándolo con las otras capacidades; es tal así, que un mismo tema es tratado de distinta manera por diferentes escritores.

2. LA CAPACIDAD LINGÜÍSTICA:
El uso del lenguaje es sumamente importan en la expresión literaria. Es la parte más visible de lo creado. Y es a través de él que juzgamos cuando una manifestación es literaria o no.
En toda obra, el escritor maneja un tipo de lenguaje que él elige en función de las necesidades comunicativas. Por ejemplo, si se trata de una novela o cuento, tendrá que saber plasmar el habla que le corresponde a cada uno de los personajes, como también la de él mismo. Tendrá que tener en cuenta los diferentes niveles lingüísticos. O si a lo mejor elige lo poético, tendrá que elevar a la palabra a un nivel estético. Es decir, que la plasmación de una obra exige el manejo de la norma lingüística y de los diferentes niveles. La manera como el escritor enfrenta el lenguaje suma a la caracterización de su estilo.

3. CAPACIDAD TECNICA:
Cada escritor tiene una manera peculiar de enfrentar la página en blanco. No solo posee sensibilidad, imaginación y dominio lingüístico, sino que además, tiene una forma de estructurar todos los elementos. Esa manera de establecer las relacionas, las jerarquías, de manejar el tiempo, el espacio, la acción, etc., está dado por la capacidad técnica. En este sentido, podemos afirmar que el escritor hace uso de diferentes técnicas que le permiten lograr el interés e influir en su sensibilidad y conocimiento del mundo. Así mismo hay que tener en cuenta que cada forma de expresión literaria cuenta con técnicas especificas, en ese sentido, habrá técnicas poéticas, técnicas narrativas, y técnicas teatrales.
Estas tres capacidades convergen en el logro de la atmósfera, la profundidad y la intensidad, las cuales están presentes en toda expresión literaria, en diferentes grados y medidas.

a. LA ATMÓSFERA
Es la fuerza espiritual que esta encarnada en la obra literaria. En base a ella podemos hablar de una atmósfera terrorífica, dramática, patética, etc. Para que la atmósfera sea adecuada, es preciso dar el tono justo a cada una de las partes que constituye la obra.
Existen tres elementos que deben ser tratados con una gran coherencia para lograr una buena atmósfera, estos son:
·         Manejo psicológico de los personajes
·         Los hechos o circunstancias que se van realizando, y;
·         El lenguaje que debe ceñirse a los dos elementos anteriores
Cualquier desequilibrio en el manejo de estos elementos restará la fuerza espiritual que se quiere impregnar a una obra.

b. LA PROFUNDIDAD
Está determinado por la calidad del tratamiento del tema, la cual puede oscilar entre lo superficial y lo profundo. Una buena obra que posee profundidad quiebra sus propios límites con una explosión de iluminación. Lograrlo implica haber elegido acertadamente el nivel de expresividad temática. La elevación a un plano trascendental de las cosas se debe al manejo de esta cualidad aquí entra en juego todo el conocimiento y visión que tiene el escrito sobre el tema. Algunos para lograrlo asumen una actitud investigativa.

c. LA INTENSIDAD
Está relacionada directamente con los sentimientos que apertura la obra en el autor. La finalidad del escritor es motivar en él una respuesta de su capacidad de estremecimiento o de regocijo. Para ello, el escritor tiene que saber manejar los sentimientos y actitudes, que le permita lograr de manera rápida e intensa herir la sensibilidad del lector. Por esta cualidad el lector llega a llorar, a reír, a reflexionar, a sufrir, a mar, etc. atravesando pórticos que lo conducen a instancias cuyos límites solo pueden ser desbordados en la medida que apertura su mente y su corazón.

De esta manera gráfica podemos visualizar el estilo de la siguiente manera:

Finalmente, debemos dejar en claro que el manejo personal, de parte del escritor, de todos estos elementos constituye el estilo literario. Como se podrá apreciar es un todo estructural y holístico que nos permite visualizar lo complejo de la plasmación de una obra literaria, pero a la vez, en restituir nuestra admiración a quienes logran realizarla.




(1) Publicado en la revista Alborada. Creación y análisis. Nº 26. GRUPO LITERARIO ISLA BLANCA Chimbote, 2002. Texto completo. Las negritas son mías. 

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