A veces, aquello que parece una certeza no es más que una falsedad que el corazón construye para protegerse de la soledad. En otras, la mentira es la excusa que obvia las verdades en la ignorancia de equivocarse a uno mismo. En esa duda es que se desmorona la torre sin sentido y se le da espacios a la maldita razón. Que racionaliza y no siente, aunque ve con ojos ciertos. El error. El acierto. Son solo las dos salidas posibles, pero que dan una solución concreta. Hay una decisión, un movimiento que –al fin y al cabo- te conduce a una inexorable verdad. FOTOGRAFIA http://www.google.com.ar/imgres?imgurl=http://giseleteixeira.files.wordpress.com/2009/08/rayuela2.jpg&imgrefurl=http://faby-uy.lacoctelera.net/&usg=__e7CO_zyvIHTYHlekha8vbnx7IOc=&h=442&w=639&sz=124&hl=es&start=10&zoom=1&tbnid=ij2QGY5YpBwxYM:&tbnh=109&tbnw=133&prev=/images%3Fq%3Derror%2By%2Bacierto%26um%3D1%26hl%3Des%26client%3Dfirefox-a%26sa%3DN%26rlz%3D1...