Cada RRSS parece haber construido su propia cultura. Su mundo 🌎
💬 En algunas, domina el comentario rápido.
😂 En otras, el chiste.
🤝 En otras, la permanencia de comunidades más estables.
En otras, la violencia y el odio.
Y esa segmentación, no es casual: el formato condiciona la forma de participar.
🤖 Al mismo tiempo, cada vez más contenido deja de ser producido por personas.
Según Dato Manía, el 56% del contenido ya sería generado por IA o chatbots. Y ello podría incrementar al 90% para 20230.
Si producir se vuelve más fácil, la pregunta deja de ser cuánto se publica y pasa a ser:
❓ ¿qué valor —realmente— tiene participar?
Aparece otra cuestión: la convivencia digital.
⚠️ No se trata solo de moderación o ausencia de reglas. También importa el ejemplo que baja desde arriba.
Cuando quienes ocupan lugares de poder normalizan el insulto, la agresión o la descalificación —en distintos países y contextos— ese tono empieza a filtrarse hacia el resto de la conversación pública.
❓ ¿Si el presidente -del país que sea- nos insulta, que puedo pedirle al hijo de vecino sin formación?
🗣️ Las redes prometían ampliar voces.
Darnos libertad de expresión, pero el camino transitado parece ser distinto: porque la libertad implica responsabilidades y límites.
🎙️ La pregunta hoy —quizás— no sea quién tiene el micrófono, sino qué tipo de conversación estamos construyendo y qué tipo de sociedad estamos construyendo a partir de ello.
¿Qué te parece?
#Interactividad #RedesSociales
#GuidoEnRedes

Comentarios