martes, 4 de diciembre de 2012

REVISTA VEINTITRES


******************************************************************************************************************************************************************


WORTMAN JOFRÉ, SÁENZ VALIENTE Y PÉREZ CHADA

Los cazaperiodistas




Los abogados de Clarín pretendieron encarcelar y silenciar periodistas. Pero su foja de servicios es más frondosa: operaciones mediáticas, cámaras ocultas y presiones judiciales. Cómo opera el grupo de tareas legal del multimedios.
Non-fiction. Al igual que los Cazafantasmas, el equipo conducido por el estudio Sáenz Valiente & Abogados Asociados, que asesora legalmente al Grupo Clarín, salió a la caza de los periodistas que no comparten las visiones apocalípticas del multimedios. Debieron dar marcha atrás con la medida.
Mientras se acortan los plazos para la aplicación plena de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, el Grupo Clarín S.A. dejó en claro que lejos está de interesarse por la libertad de expresión y la pluralidad de voces, valores que se jacta representar: en una presentación inédita en la Argentina, los abogados que representan al multimedios denunciaron penalmente al director-fundador de Tiempo Argentino, Roberto Caballero; a la periodista de Página 12 y panelista de 6, 7, 8 Sandra Russo y al relator de Fútbol para Todos Javier Vicente por el simple hecho de pensar distinto. De acuerdo a la presentación judicial, se acusó a los periodistas de ser “instigadores y determinadores del delito de incitación a la violencia colectiva en perjuicio tanto del Grupo Clarín como de sus directivos en particular”. Un delito que tiene una pena de 3 a 6 años de prisión. No conformes, los letrados de la empresa de medios más poderosa de la Argentina consideraron que “los hechos denunciados podrían encuadrar en la figura de coacción agravada”, delito cuya pena oscila entre los 2 y los 4 años de cárcel. La noticia fue publicada el domingo por el diario Tiempo Argentino. Ningún medio de la empresa de Ernestina Herrera de Noble lo había difundido a pesar de que la denuncia penal (causa 12383/2012) había sido radicada el jueves 22 de noviembre en el Juzgado Federal 9, a cargo del magistrado Luis Rodríguez. Apenas 35 páginas bastaron para que el grupo dirigido por Héctor Magnetto expusiera sus verdaderos valores.
¿Pero quiénes fueron los letrados que pergeñaron y presentaron la demanda que atenta contra la libertad de pensamiento y la libertad de expresión? Se trata de las espadas judiciales que suele utilizar el grupo para realizar el trabajo más engorroso: José María Sáenz Valiente, abogado del Grupo Clarín S.A., y “sus letrados patrocinantes Hugo Wortman Jofré y Alejandro Pérez Chada” –según consta en la denuncia–.

Hugo Wortman Jofré compartía la entidad Poder Ciudadano con Luis Moreno Ocampo, a quien conocía del Juicio a las Juntas –donde colaboró con los fiscales cuando tenía apenas 19 años-. Muy lejos quedaron aquellos tiempos. Actualmente es el defensor de Mario Pontaquarto en el juicio por los sobornos en el Senado y es el letrado patrocinante de Ernestina Herrera de Noble y Héctor Magnetto en la causa por la apropiación ilegal de Papel Prensa. Conocido como el operador de Clarín en Tribunales, una fuente judicial consultada por esta revista lo definió como “una persona que anda sinuosamente por todos lados. Por ejemplo, es quien aportó el know how de muchas de las cámaras ocultas que realizó el Grupo Clarín: en el programa Telenoche Investiga, él era quien asesoraba y manejaba todo. Antes de que saliera al aire, Wortman ya había hablado con el fiscal y con el juez, en forma ‘secreta’. Consolidado el frente jurídico, la cámara se difundía por la tevé”. La misma fuente recordó que Wortman Jofré solía ir a las reuniones con miembros del Poder Judicial acompañado por el sobrino de Magnetto, Pablo Casey.

Alejandro Pérez Chada, además de ser letrado de Clarín, es el abogado del procesado jefe de gobierno porteño Mauricio Macri. “Hace penal hace muchísimos años –aseguró a Veintitrés una fuente que recorre Tribunales–. Tiene muchas vinculaciones con el poder. Tiene un perfil más independiente que el resto”.

José María Sáenz Valiente padre fue el apoderado del Grupo Clarín S.A. y junto a su hijo está vinculado a varias empresas relacionadas al multimedio. Por ejemplo, Sáenz Valiente hijo aparece como director suplente del grupo madre y comparte las firmas GC Domingo S.A. e Inversora HHM S.A. con nada más y nada menos que Héctor Magnetto. Además conforma el directorio de Carburando SAPICAFI; Mundo Show TV S.A.; Auto Sports S.A.; La Capital Cable S.A. y GC Minor S.A., entre otras tantas firmas. Los Sáenz Valiente –hasta el nieto, Ignacio José María, figura como directivo de Multicanal– aparecen a lo largo de los años en los negocios determinantes de Magnetto. Por caso, Sáenz Valiente hijo estuvo vinculado a Papel Prensa SAICF entre 1979 y 1982. Semejante confianza no es producto del azar.

Según se desprende de las afirmaciones del abogado Pablo Argibay Molina, el vínculo entre Magnetto y el estudio Sáenz Valiente proviene, como mínimo, desde la última dictadura militar. Argibay Molina afirmó ante Página 12, en julio de este año, que “Miguel Tobías Padilla (subsecretario de José Alfredo Martínez de Hoz durante la última dictadura militar) manejaba la información de todo lo que iba ocurriendo en la parte económica que bajaba de las Juntas (militares). Y fue el que manejó los tiempos del negocio (de Papel Prensa)”. Según este letrado, Tobías Padilla “estaba en el estudio Sáenz Valiente. (…) Era el abogado personal de Magnetto”. Es más, para Argibay Molina, fue Tobías Padilla quien relacionó al CEO de Clarín con el tema Papel Prensa y quien “manejó los tiempos del negocio”.

Se sabe, la confianza no tiene precio. Ante este escenario, no sorprende que los tres denunciantes de los periodistas aparezcan vinculados a otro caso paradigmático: la cámara oculta que le realizaron el 17 de febrero del 2011, en las oficinas del estudio Sáenz Valiente ubicadas en Puerto Madero, al delegado gremial de AGR Luis Siri, quien estaba negociando una indemnización con la patronal y continúa procesado por este hecho. Los protagonistas de aquella puesta en escena fueron el espía Gustavo Gabriel Slevin y los abogados Matías Fredriks –parte del bufete de abogado Sáenz Valiente y directivo de algunas firmas del grupo–, Wortman Jofré –especialista en cámaras ocultas– y Pérez Chada. Los dos últimos fueron quienes se presentaron como querellantes en representación de AGR-Clarín.

De acuerdo a estos tres abogados, Roberto Caballero –ex director de esta revista– merece ser detenido y privado de su libertad por la siguiente declaración que emitió en programa 6, 7, 8 el 4 de octubre pasado, en el marco del amotinamiento que realizaron gendarmes y prefectos: “¿Qué creo yo, digamos, de lo que está sucediendo? Obviamente esto es un intento de desestabilización. Cuando vos a la gente le mostrás por televisión que las fuerzas que están para ocuparse de la seguridad, de la tranquilidad y de la paz de los ciudadanos de un país, en realidad toman posturas o deciden situaciones que alteran esa paz, la gente se agarra la cabeza y dice: ‘¿En qué país estamos?’. Y, la verdad, me parece que esto forma parte de una estrategia de incendio en la calle, que tienen ciertos grupos concentrados, básicamente el Grupo Clarín, de aquí al 7 de diciembre, que obviamente conecta muy bien con la antipolítica, conecta muy bien con los sectores de derecha que hay en la sociedad argentina, un núcleo reaccionario muy duro de la sociedad argentina, pero también provoca, quizás, que vuelvan los peores fantasmas, ¿no? Cuando uno ve un uniforme haciendo lo que no es su función específica, a cualquier argentino se le eriza la piel…”.

Mientras que a Sandra Russo se la acusó porque “luego de los conocidos ‘cacerolazos’ del día 13 de septiembre de 2012, expuso en el programa televisivo 6, 7, 8 emitido por TV Pública, Canal 7, las siguientes expresiones: ‘Son las cacerolas de Clarín’ y agregó ‘en este núcleo de veneno, es difícil que pueda salir algo bueno’. Luego continuó diciendo ‘en los noventa hemos salido innumerables veces, pero en estas marchas hay veneno, y además si logran la destitución, ¿qué pasaría el día después?’”. 

La afirmación de Javier Vicente que llevó a los letrados de Clarín a pedir encerrarlo en un calabozo fue: “Esto es Fútbol para Todos, para el parcial Estudiantes 0-Quilmes 0. Fútbol para Todos, el mejor antídoto a la cadena del miedo y del desánimo. Cadena con fecha de vencimiento, 7 de diciembre”.

La presentación judicial contra los periodistas –en la que también se apuntó contra funcionarios del Gobierno– fue un error de tal magnitud que obligó a los directores periodísticos del multimedios a disculparse públicamente. En su edición del 28 de noviembre, en la sección “Del editor al lector”, Ricardo Kirschbaum firma un editorial titulado “Una rectificación imprescindible”, en el que reconoce que “el Grupo Clarín nunca debió haber mencionado a periodistas en una denuncia penal” e informa que “se desistirá de que los seis periodistas (mencionados en la presentación judicial) siquiera sean citados como testigos”. Hasta la SIP y ADEPA se manifestaron en contra de la presentación judicial de su aliado estratégico, el Grupo Clarín. Y los abogados dijeron que sólo pidieron que se los citara como testigos. Es que hay fronteras infranqueables que 29 años de democracia demarcaron profundamente. Ejemplo de ello fue la manifestación de apoyo que recibieron los periodistas el lunes 26 de noviembre durante la conferencia de prensa que se realizó en las oficinas del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), entidad que asumió su defensa legal.

Desde que comenzó su disputa con el gobierno nacional, el Grupo Clarín puso en juego su credibilidad y su elevado nivel de aceptación en diversas capas sociales en un intento por preservar sus intereses comerciales. De hecho, la denuncia penal del 22 de noviembre pasado no fue la primera iniciativa del multimedios que amenazó la libertad de expresión. El diario creado por Roberto Noble prohibió durante los últimos doce años la libertad sindical, derechos que los trabajadores del matutino reconquistaron el pasado 15 de noviembre, en una elección gremial histórica. A esto se suma su puja por impedir que los canales Paka Paka, CN23 e Incaa TV ingresen en la grilla de Cablevisión, a pesar de que el ex Comfer había ordenado su inclusión. La lista es más extensa e incluye la competencia desleal en la venta y distribución de papel para diarios a través del control de Papel Prensa y las denuncias de boicot contra señales de cable del interior del país, entre otros hechos de relevancia.

Es evidente que aunque el Grupo Clarín hace esfuerzos desmedidos por presentar su enfrentamiento con el Ejecutivo nacional sólo como una batalla cultural, apenas se corre el velo que cubre aquella premisa aparecen los intereses económicos de un monopolio dispuesto a todo con tal de no perder su posición hegemónica en el mercado de los medios de comunicación masiva. El 22 de noviembre pasado, la desmesura alcanzó su punto más álgido.




******************************************************************************************************************************************************************



RIVER TIENE UN PASIVO DE 850 MIL PESOS POR DÍA

Los cazaperiodistas




Transfirió a setenta jugadores en siete años y los números no le cierran. La historia secreta de la venta de juveniles. 
La situación interna de River no pasa por su mejor momento. A su convulsionado mundo deportivo debido al despido del entrenador Matías Almeyda y la búsqueda desesperada de un nuevo director técnico se les agrega una serie de denuncias por parte de varios dirigentes de la oposición debido al balance que acaba de presentar la comisión directiva del club que preside Daniel Passarella. Si bien el oficialismo habló de un superávit de casi 17 millones de pesos, a ese monto se llega tras una venta, aún no realizada, del delantero Rogelio Funes Mori en 35 millones de pesos al Napoli de Italia. Sin embargo, la crisis financiera millonaria ataca por todos los rincones de la entidad, ya que tiene un pasivo diario de 850 mil pesos, lo que hace que al año supere los 300 millones de pesos, un monto que supera en un 134 por ciento a lo que se encontraba el pasivo cuando asumió el Kaiser, allá por diciembre de 2009. Es llamativo que una de las instituciones más importantes del país siga estando desde hace varios años en un terreno movedizo en cuanto a dinero se refiere. Sólo basta con recorrer la cantidad de transferencias que se realizaron desde Núñez para preguntarse cuáles fueron los motivos de estar en el ojo de la tormenta de la contabilidad inestable en forma permanente. En los últimos seis años, River realizó transferencias de casi setenta jugadores, un promedio de 10 futbolistas por año, y sigue siendo uno de los más activos protagonistas en el mercado de pases del mundo de la pelota en la Argentina. Esto sin contar con los pequeños porcentajes que transfirió a una empresa o un particular y que aún se encuentran jugando con la casaca millonaria.

Una de las promesas que realizó Passarella durante su campaña presidencial para suceder al anterior titular de la entidad, José María Aguilar, era la de poner en orden los números de la institución. Una de sus premisas se recostó sobre la búsqueda de lograr un título económico. Es más, cuando River perdió la categoría a mediados de 2011, el titular de “La Banda” dijo que “perdimos la categoría, pero vamos ganando el campeonato económico”. Muchos hinchas y dirigentes opositores comenzaron a quejarse por la histórica caída a la Primera B Nacional, algo que jamás había sucedido en la vida del club. Sin embargo, el mandamás millonario descansó sobre los números y resaltó que la economía institucional transitaba por su mejor momento. Hasta que apareció el balance cuyo ejercicio cerró el 31 de agosto de este año. Y allí, para lograr un saldo favorable, destacó que el delantero Rogelio Funes Mori había sido vendido al Napoli, un club en el cual brillara al mejor futbolista de la historia argentina, Diego Maradona.

A raíz de este detalle, los napolitanos se encontraron con la novedad de que habían adquirido a otro futbolista de esta tierra. Pero su presidente, Aurelio Di Laurentis, famoso cineasta, sólo dijo que le gustaría tener al atacante en su equipo, aunque lo supeditó, según el diario La Gazzetta, a que el chileno Eduardo Vargas sea incorporado en la negociación. Hasta el momento, en el Napoli no hablaron de la compra del 9 de River. Pero su transferencia ya figura en los números de la entidad. Según el dirigente por la oposición Andrés Ballotta, vocal titular por la minoría, además de esta venta –escribió en la página Todo por River–, el club debió pagar 30 millones de pesos de intereses y obras no efectuadas por deudas en la caja, lo que implica una situación financiera alejada de los deseos del Gran Capitán.

En el momento de discutir el balance, también hubo disidencias en el centro de la mesa de la comisión directiva, ya que hay algunos dirigentes que ya no le dan el respaldo total a Passarella. Fue por eso que dos vocales oficialistas decidieron dejar la sala de reunión al momento de hablar del tema.

Dentro del ámbito de las disidencias apareció un dato vinculado a la venta de dos futbolistas más, además de Funes Mori. Uno de ellos es el volante Ezequiel Cirigliano, cuyo 10 por ciento del pase fue vendido a la empresa Calcio Sud América S.A. La misma compañía, una de las tantas que opera con River, se quedó con el 40 por ciento del pase de Mauro Mallorca, ese chico de 16 años que la entidad le compró a Temperley hace cuatro meses. River adquirió el 90 por ciento del juvenil en 220 mil dólares. Y eso que el habilidoso enganche nunca pisó el césped de una cancha de su club nuevo.

Otro de los puntos del balance que enciende una alarma sobre los números rojos que rodean al Monumental tiene que ver con la cesión de todos los derechos que firmó la institución con las empresas Adidas y el Banco Francés como sponsors del equipo. Esas cesiones fueron dadas a los bancos CMF y Credicoop, entidades que se aseguran de esta manera cobrar la plata que entregaron como préstamos. Esto quiere decir que en la tesorería de Núñez no ingresará plata fresca debido a la cesión de los derechos. Aunque hay un dato aún más llamativo en el balance de este año. River no tiene la totalidad del pase de 13 futbolistas que militan en el primer equipo y de otros diez profesionales que se encuentran a préstamo en otros clubes. Además, hay 43 juveniles, muchos de ellos menores de edad, cuyo pase no es 100 por ciento del club.

Por momentos, lo que sucede alrededor de la pelota suele tapar otras cuestiones, aunque en el territorio millonario esto no suele ser así. Por caso, aún sigue siendo investigado por la AFIP debido a la compra de futbolistas que realizó mediante triangulaciones con clubes de Uruguay y Chile. Uno de los más sorprendentes y complejos fue la compra del zaguero Jonathan Bottinelli, quien luego de jugar en San Lorenzo se fue (en realidad sólo fue una cuestión administrativa) a Unión San Felipe de Chile. No es una relación novata la de los chilenos y los “Millonarios”, ya que en Chile milita un profesional de apellido Sotomayor cuyo 20 por ciento del pase pertenece a River. Aunque son pocos los que conocen a este defensor aguerrido. Además del ente recaudador, también la Unidad de Información Financiera se encarga de observar el origen del dinero y de investigar si existe un presunto lavado del mismo. Hace varios meses que funcionarios del organismo miran de manera constante el movimiento de cuentas de River, pero también de aquellos que hacen negocios con el club desde hace algunas temporadas.

Más allá de los números, hay varios dirigentes opositores que salieron a cruzar las determinaciones y los manejos del actual titular de la entidad. Uno de los más virulentos fue el ex jugador e ídolo millonario Norberto Alonso. “No me sorprende en nada lo que sucede en Núñez. Recién ahora se están dando cuenta de quién es Passarella, un presidente de River que fue siempre hincha de Boca”. Alonso fue una de las grandes figuras que tuvo el club que participó en las últimas elecciones de 2009 y que se inclinara por candidatos que no lograron acceder al sillón presidencial. Antonio Caselli, quien pretende ser otra vez candidato a presidente (lo fue en 2009 y salió tercero), habló con respecto a lo que sucedió en la última semana millonaria. “Passarella pasará a la historia como el peor presidente de la historia de la institución, porque lo sucedido con Matías Almeyda (ver recuadro) es un desgobierno al que ya nos tiene acostumbrados”. El dirigente opositor señaló que “el tema Almeyda fue un dato más del desorden de manejo que vive River desde hace un tiempo. Passarella no es inteligente y nunca armó un equipo en serio”. En el mismo sentido opinó Rodolfo D’Onofrio, quien quedó segundo en las elecciones pasadas y aseveró que “Passarella fue a buscar a Almeyda cuando River se fue a la B para usarlo como paraguas de protección por el desastre que había provocado”.

River se encuentra en un momento difícil. Si bien recuperó la categoría que había perdido hace un año y medio, ahora trata de colocar la mesa en condiciones. Pero los números no le cierran, las cuentas siguen en rojo y debe continuar desprendiéndose de sus joyas para tratar de equilibrar la balanza. A todo esto hay que agregarle lo que sucede con el fútbol. Ese mundo tan atractivo y complejo a la vez. Passarella sabe que en un año habrá elecciones presidenciales y si aspira a continuar en el poder tendrá que colocar las cosas en su lugar. No falta mucho, el pasivo sigue en aumento y el equipo debe rendir para, una vez más, escaparse de un lugar en la tabla de posiciones que puede complicar la permanencia en la categoría. River siempre fue una entidad con un alto aderezo político y este momento no es diferente al resto de su historia. Sólo cambiaron los actores.
_______________________________________________________________________________

Los elegidos del Kaiser

La preferencia de los hinchas de River por buscar un entrenador se perfilan hacia Ramón Díaz y el presidente del club, Daniel Passarella, dijo que era uno de los cuatro o cinco con los cuales se iba a sentar a hablar para ocupar el lugar del despedido Matías Almeyda. Sin embargo, uno de los hombres más cercanos al titular de la entidad confesó que si pudiera elegir y pagar, iría a buscar a Carlos Bianchi, un hincha de River que ganó todo como técnico de Vélez y Boca. Más allá de los nombres, lo cierto es que el “Pelado” que dejó el cargo sostuvo que “lo que tuve que hablar lo hablé con el presidente en el vestuario”. Quedó claro que la relación entre el titular de la entidad y el ex director técnico ya no era buena y que la decisión del dejarlo sin trabajo ya había sido tomada desde hacía varios días. El Kaiser llamó a Almeyda el martes por la noche y le avisó que no iba a continuar. Lo hizo mientras el DT recibía un premio en la cena anual que realiza la Asociación de Directores Técnicos de la República Argentina que preside Victorio Cocco. Sin embargo, uno los colaboradores de Almeyda ya le había avisado, un rato antes, que el titular de la entidad tenía resuelto echarlo. No le cayó de sorpresa. “Dejé parte de mi vida en River. Me consumí por estar acá”, enfatizó el entrenador. Ya pasó su tiempo en Núñez. Ahora es tiempo de otra cara. Otra forma de trabajo. Habrá que esperar para conocer los resultados.


0 comentarios: